La Astrología es el estudio de la interrelación que existe entre los planetas del sistema solar y otros cuerpos celestes y nuestro planeta y nuestras vidas.
Es una de las ciencias más antiguas de la humanidad y ha sido estudiada por distintos grupos y niveles sociales en todas las regiones del mundo.
En los medios de comunicación suele aparecer distorsionada y asociada a creencias esotéricas o fenómenos paranormales como la videncia o la magia, pero la verdadera astrología trabaja con herramientas básicas de la investigación de las ciencias sociales y humanas y de las ciencias exactas, con cálculos matemáticos, observaciones rigurosas, estadísticas y, en varios países, con experimentos bioquímicos en laboratorios.
La historia de la ciencia nos enseña que no comprender la causa de un hecho o el mecanismo de funcionamiento de un sistema no invalida su propia existencia. Hay muchísimos eventos y procesos concretos de la realidad (en medicina, en física, en química) cuya causa aún no fue descubierta o probada científicamente.
El modo exacto en que respondemos al medio cósmico está siendo
actualmente investigado y aunque aún se desconocen las fuerzas básicas que operan en esta relación, siglos de experiencia astrológica indican que la misma existe. No como un determinismo inexorable, sino como una influencia, como una energía más de las que conocemos.
La astrología se relaciona con la psicología, la medicina, la historia y con la gran mayoría de las actividades humanas.
Nos ayuda a conocernos a nosotros mismos y a los demás ya que revela aspectos complementarios de la carga energética básica de cada ser humano y cómo ésta interactúa con los factores externos de la realidad en una retro-alimentación permanente.
Nos brinda una importante orientación acerca de nuestros ciclos internos, a través de los cuales a lo largo de distintos períodos y en forma cíclica desarrollamos diferentes aspectos de nuestra personalidad, a veces enriqueciéndonos - al adoptar una mirada más profunda, nueva o superadora - y otras veces repitiendo una y otra vez los viejos mecanismos de conducta que nos conducen al mismo tipo de problemas.
Además, nos enseña cómo estas interrelaciones y procesos energéticos astrológicos se manifiestan en distintos niveles de la realidad : desde la psique, sus estados de ánimo y sus conflictos hasta las distintas sustancias y estados de la materia.
Luego, conociendo las posibles manifestaciones de una energía, podremos deducir sus posibles tipos de expresión en determinados períodos de tiempo y así darles salida más apropiadamente.
También nos permite comprender mejor ciertas situaciones aparentemente extrañas, como esas conocidas seguidillas inesperadas de sucesos del mismo tipo
cuya simultaneidad y sincronicidad no se pueden explicar por las vías normales,
o por qué a veces no logramos nuestros objetivos en determinado momento
por más que lo intentamos denodadamente, y sí obtenemos resultados un tiempo
más tarde con menos esfuerzo.
Aprendiendo a usar correctamente la Astrología, es posible avanzar en el autoconocimiento y comprendernos mejor a nosotros mismos y a los demás. Podemos intentar modificar y mejorar distintos aspectos de nuestra
vida al optimizar la administración de nuestras fuerzas, redireccionándolas o regulándolas más eficazmente al armonizarlas con las distintas cualidades energéticas que operan en cada momento de nuestra existencia según el movimiento de los cuerpos celestes que nos vinculan con nuestro entorno.
A pesar de los milenios de historia de esta disciplina, en Astrología aún hay
mucho por investigar y desarrollar...
¡ Los invitamos a acompañarnos en esa tarea, estudiándola ! |